Cadaqués no es un pueblo mediterráneo cualquiera. Es el último rincón antes de que la Costa Brava se rinda al mar en una explosión de roca, pizarra y agua turquesa. Durante años fue refugio de artistas —Dalí vivió aquí y dijo que este era «el lugar más bello del mundo»— y hoy sigue siendo uno de esos sitios donde el Mediterráneo se muestra sin filtros ni pretensiones. Aquí no hay playas kilométricas de arena fina con hamacas alquiladas. Aquí hay calas escondidas, caminos de piedra, enebros retorcidos por la tramontana y un agua tan transparente que da vértigo.
Esta guía recorre las mejores calas y playas de Cadaqués y el Parque Natural del Cap de Creus —tanto las accesibles a pie como las que solo se alcanzan en barco—, el sendero hasta el faro, dónde comer bien sin dejarte un riñón y cómo organizar el día para aprovecharlo al máximo. Ponte las zapatillas, que esto no es Marbella.
Nota importante: el acceso al Parque Natural del Cap de Creus está restringido en temporada alta. Desde 2025, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre es obligatorio reservar aparcamiento online si quieres llegar al faro en coche. Te cuento la alternativa a pie más abajo.
Parque Natural del Cap de Creus: lo que necesitas saber antes de ir
El Parque Natural del Cap de Creus es el primer parque marítimo-terrestre de Cataluña, creado en 1998. Son casi 14.000 hectáreas —10.800 de tierra y 3.000 de mar— que abarcan el extremo oriental de la Península Ibérica. Aquí el viento de tramontana ha esculpido un paisaje mineral y casi lunar, con formaciones rocosas que parecen obras de arte abstracto y calas donde el agua tiene ese azul eléctrico que solo se ve en esta parte del Mediterráneo.
En verano (junio a septiembre), el acceso en coche al faro del Cap de Creus está limitado: solo se puede llegar con reserva previa de aparcamiento (5 euros/día) o en el bus lanzadera que sale desde el parking de la entrada del parque. La alternativa que recomiendo es llegar a pie: hay varias rutas de senderismo que te dejan en el faro sin preocuparte por el coche. El otoño y la primavera son las mejores épocas: sin restricciones de acceso, temperaturas suaves y el mar todavía agradable para el baño.
Las 8 mejores calas y playas de Cadaqués y el Cabo de Creus

He dividido la selección en tres zonas: las calas al norte (hacia el faro del Cap de Creus), las del sur (hacia Roses) y las playas urbanas del propio Cadaqués. Cada una tiene su personalidad y su forma de acceso.
Cala Jugadora — La más accesible desde el faro
A solo 5 minutos a pie del faro del Cap de Creus, Cala Jugadora es una pequeña cala de arena y tierra rodeada de paredes de roca. El agua es cristalina y los fondos rocosos son perfectos para hacer snorkel. Es probablemente la cala más fotogénica de la zona y también la más frecuentada en verano. Si puedes, ven temprano por la mañana o fuera de temporada: en agosto la capacidad es limitada y se nota el sobreuso.
Cómo llegar: aparca en el parking de la entrada del parque (con reserva en verano) y camina 1 km hasta el faro, luego baja a la cala. Alternativa: bus lanzadera + 5 minutos andando.
Cala Culip — La salvaje del norte
A unos 500 metros al norte del faro, en pleno Paratge de Tudela —esa meseta seca y rocosa que inspiró a Dalí—, Cala Culip está dividida en dos pequeñas ensenadas separadas por rocas. Hay incluso un pequeño refugio de pescadores en una de ellas. El paisaje aquí es absolutamente sobrecogedor: roca desnuda, mar abierto y silencio. Es una de las calas más protegidas del viento en la cara norte, lo que la hace ideal cuando sopla la tramontana.
Cómo llegar: desde el faro del Cap de Creus, caminando unos 10-15 minutos por sendero. El acceso está señalizado desde el Paratge de Tudela.

Cala Guillola — La reina para kayak y barco
Cala Guillola es la playa más grande de la bahía al norte de Portlligat y un paraíso para quienes van en barco o kayak. Es mucho más fácil llegar por mar que por tierra: desde Portlligat en kayak son unos 30-40 minutos, y desde la bahía de Cadaqués en barco apenas 15. A pie se puede llegar en unos 40 minutos tomando el desvío del GR-92 que sale a 5 minutos del camino principal.
Al estar orientada al sur y protegida, el agua suele estar más calmada que en otras calas de la zona norte. Si alquilas un kayak en Cadaqués, esta debería ser tu primera parada.
Playa de Portlligat — La cala de Dalí
Portlligat es mucho más que una playa: es el rincón donde Salvador Dalí vivió y pintó durante décadas. La cala es pequeña, de aguas muy tranquilas y poco profundas, ideal para familias con niños. El paisaje a su alrededor es un cuadro en sí mismo: las barcas varadas, las casitas blancas reflejadas en el agua y la silueta de la isla de Portlligat al fondo. La Casa-Museo Salvador Dalí está justo al lado (hay que reservar con antelación: la entrada cuesta 14 euros y los grupos son de máximo 8 personas cada 30 minutos).
Cómo llegar: a 15 minutos andando desde el centro de Cadaqués por un paseo agradable bordeando la costa, o en coche con un pequeño parking cercano.

Platja Gran — La playa del pueblo
La playa principal de Cadaqués es de piedra, no de arena, y está justo en el centro del pueblo, frente al paseo marítimo. No es la playa más espectacular del mundo, pero tiene algo que ninguna otra cala te da: sales del agua y en dos minutos estás tomando un vermut en una terraza. Ideal para un baño rápido al final del día o para familias que necesitan servicios cerca (hay duchas, chiringuito y socorrista en temporada).
Sa Conca y Ses Oliveres — Las gemelas del sur
Al sur de Cadaqués, en dirección a Roses, las calas cambian de carácter. Sa Conca es una playa de piedra bastante grande, con un chiringuito en verano y acceso fácil en coche. Ses Oliveres, justo al lado, es más pequeña y recogida. Ambas son perfectas para pasar el día si lo que buscas es combinar baño, lectura y algo de infraestructura sin alejarte demasiado de la civilización.
Cala Joncols — Parada obligada del GR-92
Si caminas el GR-92 de Cadaqués a Roses, Cala Joncols es la primera playa grande que encuentras al sur. Es una bahía ancha de piedra con un hotel familiar que lleva 50 años gestionado por la misma familia. Su restaurante está abierto al público y en verano montan un chiringuito con ambiente chill-out que es una gozada. Solo se puede llegar en coche desde Roses (la pista forestal desde Cadaqués está cortada por vallas anti-incendios).
Cala Montjoi — Donde el Bulli cambió la gastronomía
Más al sur, Cala Montjoi es una playa larga de piedra con dos mundos enfrentados: por un lado el hotel Cala Montjoi, un complejo asequible que parece sacado de los años 70, y por otro el Bulli 1846, lo que fue el mejor restaurante del mundo y hoy es la fundación-escuela de Ferran Adrià. Aunque el restaurante no está abierto al público como tal, la bahía merece la visita por sí misma. Se llega fácilmente en coche desde Roses por carretera asfaltada.

La ruta a pie: de Cadaqués al Faro del Cap de Creus
Esta es la caminata que no te puedes saltar. El Camí Antic (Camino Antiguo) de Cadaqués al faro del Cap de Creus son unos 7 kilómetros (ida) que avanzan de cala en cala entre terrazas de viñas abandonadas, muros de piedra seca y enebros centenarios retorcidos por la tramontana.
El itinerario clásico sale desde el cementerio de Cadaqués, pasa por la ermita de Sant Baldiri, bordea la bahía de Portlligat (con la casa de Dalí a la vista), atraviesa el bosque de enebros y llega al faro tras unas 2 horas de caminata. La vuelta se puede hacer por el mismo camino o —si vas en temporada alta con las reservas agotadas— tomando el bus lanzadera de regreso. El desnivel es moderado (unos 200 metros acumulados) y el sendero está bien señalizado.
Consejos: lleva agua abundante (no hay fuentes en el camino), calzado con buena suela (el terreno es irregular y resbala) y protección solar. La tramontana puede ser traicionera incluso en días soleados: una chaqueta fina no sobra nunca. El mejor momento para hacerla es a primera hora de la mañana, cuando la luz sobre las rocas es dorada y el calor todavía no aprieta.
Dónde comer en Cadaqués sin arruinarte
Cadaqués tiene fama de caro, pero se puede comer bien y a precios razonables si sabes dónde ir. Aquí van mis recomendaciones probadas:
- Sa Gambina: frente a la playa, especialistas en paella tradicional y zarzuela de pescado. Los precios están en la media de Cadaqués pero la calidad y las vistas compensan. Mejor reservar.
- El Barroco: cocina libanesa que rompe con la oferta mediterránea de siempre. Entrantes fríos a 6 euros, platos principales entre 14 y 16 euros. El shawarma de pollo y el hummus son top.
- Talla Restaurant: tapas de cocina de mercado con un toque de autor. El canelón de pollo, las croquetas y el tartar de tomate con bacalao merecen la visita. Precios ajustados para la calidad.
- Bar Boia: el clásico de toda la vida para tapear. Sirven pescado fresco, boquerones en vinagre, bravas y montaditos a precios más que razonables. Ambiente local y sin postureo.
- Can Rafa: marisco fresco en el puerto. Si te quieres dar un homenaje sin ir a un restaurante de mantel blanco, este es el sitio: gambas de Roses, cigalas a la plancha y pescado del día.
Para un capricho gastro, Compartir (de los ex-alumnos de Adrià en el Bulli) es el restaurante más famoso de la zona. Cocina creativa para compartir, menú degustación a unos 70 euros. Hay que reservar con semanas de antelación.
Dónde alojarse en Cadaqués y alrededores
Alojarse en Cadaqués en verano no es barato, pero hay opciones para todos los presupuestos si reservas con tiempo:
- En el pueblo: apartamentos turísticos y hostales en el casco antiguo. La ubicación es inmejorable pero los precios en agosto pueden superar los 150 euros/noche. El Hotel Playa Sol y el Hostal La Residencia son buenas opciones de gama media.
- Alrededores: a 10-15 minutos en coche, en Roses o Port de la Selva los precios bajan considerablemente. Tienes más oferta hotelera y playas de arena.
- Cap de Creus: para una experiencia diferente, el Hotel Cala Joncols ofrece alojamiento sencillo frente al mar dentro del parque natural. También hay un pequeño albergue cerca del faro para los más aventureros.
Dónde dormir en Cadaqués
Hoteles, apartamentos y hostales con cancelación gratuita en la mayoría de reservas. Consulta precios actualizados para tu viaje.
Ver alojamientos disponiblesPreguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para visitar Cadaqués y el Cap de Creus?
Mayo, junio, septiembre y octubre son los meses ideales. El clima es suave, el mar está agradable para el baño y no hay restricciones de acceso al parque. Julio y agosto son la temporada alta: el pueblo se llena, los precios suben y el acceso al Cap de Creus requiere reserva previa de aparcamiento. La tramontana puede aparecer en cualquier momento del año, pero es más frecuente en invierno.
¿Se puede llegar al Cap de Creus en coche en verano?
Sí, pero con reserva previa. Desde 2025, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre es obligatorio reservar plaza de aparcamiento a través de la web de Parcs Naturals de la Generalitat (5 euros/día). Alternativamente, hay un bus lanzadera (gratuito con la reserva del parking) que sale cada 30 minutos desde la entrada del parque. Mi recomendación: deja el coche y sube andando. La caminata es parte de la experiencia.
¿Merece la pena alquilar un kayak o hacer una excursión en barco?
Sí, totalmente. Muchas de las mejores calas del Cap de Creus —como Guillola, Culip o Tavallera— son mucho más accesibles desde el mar que a pie. Un kayak doble se alquila por unos 40-50 euros el día, y hay excursiones en barco desde el puerto de Cadaqués y Roses que recorren las calas principales con parada para baño (25-35 euros/persona por media jornada). El mar visto desde dentro del parque es otro nivel.
¿Hay medusas en las calas de Cadaqués?
En verano pueden aparecer, sobre todo en agosto cuando el agua está más caliente. Las calas de la cara norte (Culip, Tavallera) suelen tener menos porque el agua es más fría y el oleaje las renueva más. Si te preocupa, consulta la app MedusApp antes de ir: los usuarios reportan avistamientos en tiempo real. La presencia de medusas depende mucho de las corrientes y del año; no es un problema constante.
¿Es recomendable ir con niños?
Con niños pequeños, las mejores opciones son Portlligat (agua muy tranquila y poco profunda) y Platja Gran (servicios cerca y fácil acceso). Las calas del norte requieren caminatas y tienen superficies irregulares; mejor para niños a partir de 7-8 años que disfruten la aventura. El kayak es una actividad que encanta a los críos si hay adultos remando.
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