Playa de San Lorenzo en Gijón

Gijón en 48 Horas: Sidra, Playas y Cultura en la Costa Cantábrica

Gijón es esa ciudad asturiana que muchos pasan por alto de camino a Covadonga o los Picos de Europa. Error. Te lo digo yo, que he ido tres veces y en cada una he descubierto algo nuevo. Tiene playa urbana de las buenas, un casco histórico que huele a sidra recién escanciada, y una oferta gastronómica que te hace querer alargar la escapada otros dos días. En esta guía te cuento qué ver en Gijón en 48 horas, dónde comer los mejores cachopos, y cómo moverte sin dejarte un riñón.

Antes de viajar: información práctica

Cómo llegar. Gijón está bien conectada por autopista (A-66 desde León, A-8 desde Santander o Galicia). Si vienes en tren, Renfe tiene conexiones directas desde Madrid (4h 30min en Alvia, desde 25€) y desde Barcelona (9h, desde 40€). El aeropuerto de Asturias (OVD) está a 40 km; Ryanair y Vueling operan vuelos desde Madrid, Barcelona, Málaga y varias ciudades europeas. Desde el aeropuerto, el autobús Alsa a Gijón cuesta 8€ y tarda 45 minutos.

Cuándo ir. Gijón funciona todo el año pero tiene dos caras: en verano (julio-agosto) la playa de San Lorenzo se llena y el ambiente es eléctrico, con terrazas hasta tarde; en primavera y otoño tienes la ciudad más tranquila, precios más bajos y temperaturas suaves (14-20°C). En invierno llueve —es Asturias— pero las sidrerías de Cimadevilla siguen abiertas y el encanto no desaparece.

Cómo moverse. El centro de Gijón se recorre perfectamente a pie. Cimadevilla, el puerto deportivo, la playa y la Plaza Mayor están a 10-15 minutos unos de otros. Para llegar a la Laboral o al Jardín Botánico (un poco más alejados), el autobús urbano EMTUSA cuesta 1,25€ el billete sencillo. Si traes coche, aparcar en zona azul vale unos 1,50€/hora; los parkings subterráneos del centro rondan los 15€/día.

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Día 1: Cimadevilla, Elogio del Horizonte y primera sidra

Arranca la mañana en Cimadevilla (o Cimavilla, como dicen los locales), el barrio de pescadores que es el corazón histórico de Gijón. Callejea sin mapa: la calle Rosario, la plaza de Jovellanos, la cuesta del Cholo. Todo son cuestas, fachadas de colores y balcones llenos de flores. En media hora entiendes por qué los gijoneses presumen tanto de este rincón.

Calle empedrada del barrio de Cimadevilla en Gijón

Sube al Cerro de Santa Catalina, el parque en lo alto del promontorio donde Eduardo Chillida plantó su Elogio del Horizonte, una escultura de hormigón que abraza el viento del Cantábrico. Las vistas desde aquí son la postal de la ciudad: a un lado la playa de San Lorenzo, al otro el puerto deportivo y el mar abierto. La entrada es gratuita y el atardecer desde este mirador es de las cosas más bonitas que puedes hacer en Gijón sin gastar un euro.

Al bajar, pasa por las Termas Romanas de Campo Valdés (entrada 2,50€, gratis los domingos), un museo excavado al nivel del mar que conserva los restos de unas termas del siglo I d.C. Están justo al lado de la iglesia de San Pedro y la estatua de César Augusto. La visita dura 30 minutos y te da una perspectiva completamente distinta de la Gijón romana.

Para comer, quédate en Cimadevilla. El Lavaderu es un chigre de los de toda la vida: suelo de baldosa, barra de madera, sidra escanciada a mano y raciones generosas de tortilla de patata, pulpo a la sidra y chorizo a la brasa. Calcula 15-18€ por persona. Si prefieres algo más elaborado, Casa Carmen (en la calle Menéndez Valdés) tiene un menú «Gijonudo» por 28€ con entrantes, cachopo o pescado del día y postre casero. Reserva alojamiento cerca de Cimadevilla si quieres salir cenando y volver andando.

Tarde de playa y tapeo en la zona del puerto

Después de comer, toca playa. La playa de San Lorenzo es una lengua de arena de kilómetro y medio con forma de concha, flanqueada por un paseo marítimo que los domingos se llena de familias paseando. El agua está fría (18-20°C en verano, es el Cantábrico), pero con un día soleado te metes igual. Hay duchas, socorristas y chiringuitos en temporada alta. Si el mar está bravo, el paseo de la Escalerona es el sitio para ver a los surfistas locales pillando olas.

Acantilados de la costa asturiana

Al atardecer, baja hacia el Puerto Deportivo. Las terrazas junto a los pantalanes son perfectas para un vermut o una cerveza viendo los barcos. Para cenar, entra en El Veluru (calle Rosario): pide una botella de sidra natural (3,50€) y un par de raciones —las zamburiñas gratinadas y el cachopo en miniatura son sus hits—. Si quieres cenar bien sin pagar de más, La Farola (paseo de Begoña) ofrece menú a 25€ con producto de mercado y pescado fresco de la rula.

Día 2: Cultura, jardines y la otra playa

El segundo día lo dedico a la Gijón menos playera. Si te gusta la arquitectura, la Laboral Ciudad de la Cultura es una visita que impresiona. Construida en los años 50 como universidad laboral franquista, es el edificio más grande de España después de El Escorial. La visita guiada (6€, 1h 15min) te lleva por el patio central, el paraninfo y la torre, con explicaciones sobre su historia y reconversión en centro cultural. Merece la pena aunque no seas de monumentos. Los jardines exteriores son de acceso libre y perfectos para un paseo.

Alternativa: si lo tuyo es más naturaleza que arquitectura, el Jardín Botánico Atlántico (entrada 6€) está a 10 minutos en autobús del centro y es uno de los mejores de España. Tiene más de 30.000 plantas organizadas en cuatro ambientes atlánticos, con pasarelas de madera sobre lagunas. Ideal si viajas con niños o quieres un plan tranquilo.

Costa cantábrica desde el aire

Para comer, toca el plato que no te puedes ir de Asturias sin probar: el cachopo. En Trabanco (calle San Bernardo) lo preparan con rebozado de harina en vez de pan rallado, lo que lo hace más ligero y jugoso. Tienen versión clásica (jamón ibérico y queso Ahumado de Pría) y otra con cecina y queso de cabra. Las medias raciones cuestan 12€ y son generosas. De postre, pide un arroz con leche (5€) que está entre los mejores de la ciudad.

Sidra asturiana tradicional

Por la tarde, cruza al otro lado del puerto hacia la playa de Poniente. Es más pequeña y recogida que San Lorenzo, con arena más oscura y un ambiente más relajado. Al lado está el Acuario de Gijón (14€ adultos, 10€ niños), un plan redondo si viajas con peques: tiene más de 4.000 animales de 400 especies, con túneles submarinos y tanques táctiles donde tocar rayas y estrellas de mar.

Despídete de Gijón con una ronda de sidra en Tar d’abéu (Cimadevilla), una sidrería moderna con producto asturiano kilómetro 0 y precios populares. Su nombre significa «estar de fiesta» en asturiano, y después de 48 horas aquí, lo entiendes perfectamente. Busca alojamiento en Gijón con cancelación gratuita por si decides alargar la escapada.

Dónde comer en Gijón: sidrerías, cachopos y fabada

  • El Lavaderu — Chigre histórico en Cimadevilla. Sidra escanciada a mano, tortilla y pulpo. 15-18€/persona.
  • El Veluru (Calle Rosario) — Sidrería de referencia en el centro. Zamburiñas, cachopo miniatura. 18-22€/persona.
  • La Farola (Paseo de Begoña) — Menú del día a 25€ con producto fresco del mercado.
  • Trabanco (Calle San Bernardo) — El mejor cachopo de Gijón según varias guías. Media ración 12€.
  • Casa Carmen (Menéndez Valdés) — Cocina asturiana renovada. Menú Gijonudo 28€.
  • Tar d’abéu (Cimadevilla) — Producto km 0, precios populares, ambiente joven.

Dónde alojarse en Gijón

Las mejores zonas para dormir en Gijón son el centro (entre la Plaza Mayor y el paseo de Begoña), Cimadevilla (encanto pero con cuestas y ruido de bares) y el paseo marítimo de San Lorenzo (vistas al mar, más tranquilo). En temporada alta (julio-agosto), un hotel céntrico ronda los 80-120€/noche; en temporada baja encuentras habitaciones dobles por 50-70€. Los apartamentos turísticos van de 60 a 100€/noche. Compara precios y disponibilidad en Booking — la mayoría de opciones tienen cancelación gratuita.

Presupuesto para 48 horas en Gijón

  • Alojamiento (2 noches): 100-240€ (depende de temporada)
  • Comidas y cenas (2 días): 80-120€ (menús del día + cenas en sidrerías)
  • Transporte local: 5-10€ (autobuses + algún taxi)
  • Entradas (Termas + Laboral o Jardín Botánico + Acuario): 12-26€
  • Sidras y copas: 20-30€ (una botella de sidra natural cuesta 3-4€ en cualquier sidrería)
  • Total estimado: 220-430€ por persona para el finde completo

Preguntas frecuentes sobre Gijón

¿Cuál es la mejor época para ir a Gijón?

Julio y agosto garantizan playa y ambiente, pero los precios suben y hay más gente. Mayo-junio y septiembre-octubre son ideales: temperaturas suaves (16-22°C), hoteles más baratos y la ciudad más tranquila. En invierno llueve bastante pero las sidrerías están siempre abiertas y los precios son los más bajos del año.

¿Merece la pena Gijón si ya conoces Oviedo?

Son ciudades complementarias. Oviedo es más monumental y señorial; Gijón es más playera, marinera y cañera. Si tienes 48 horas, céntrate en Gijón. Si tienes 3-4 días, puedes combinar ambas (están a 30 minutos en coche o autobús, billete Alsa 3,50€).

¿Se puede ir a la playa en Gijón?

Sí, y es de las mejores playas urbanas del norte. San Lorenzo tiene 1,5 km de arena dorada, duchas, socorristas y chiringuitos en verano. El agua está fría (18-20°C) pero en días de sol se agradece. Poniente es más pequeña y protegida, ideal para familias. Ambas tienen Bandera Azul.

¿Dónde escancian la mejor sidra de Gijón?

En Cimadevilla tienes la mayor concentración de sidrerías por metro cuadrado. El Lavaderu, El Veluru y Casa Rober son los clásicos. La botella de sidra natural cuesta 3-4€. No esperes que te sirvan un vaso entero: se escancia poca cantidad cada vez para beberla fresca y con gas (el «culín»).

¿Qué platos típicos no me puedo perder?

El cachopo (filete empanado relleno de jamón y queso), la fabada asturiana (en temporada de frío), el pote asturiano, las zamburiñas gratinadas, el pixín (rape) y de postre el arroz con leche o los frixuelos. Todo regado con sidra natural, por supuesto.

Consejos prácticos para tu escapada a Gijón

  • Sidra sin postureo: en las sidrerías, el camarero escancia, te mira, y tú bebes el culín de un trago dejando un dedo en el fondo (para tirar los posos). No pidas vaso limpio para cada ronda: el mismo vaso se reutiliza. Y no pidas sidra con hielo —herejía.
  • Las cuestas de Cimadevilla: el barrio es precioso pero son todo pendientes. Lleva calzado cómodo, sobre todo si llueve (los adoquines resbalan).
  • Lunes = cierre: muchos restaurantes y museos cierran los lunes. Las Termas Romanas cierran lunes y martes. Planifícalo para no quedarte con las ganas.
  • Semana Grande en agosto: si coincides con la Semana Grande (mediados de agosto), prepárate para calles abarrotadas, conciertos gratuitos, fuegos artificiales y un ambientazo. Pero reserva alojamiento con meses de antelación.
  • Tarjeta turística Gijón Card: por 15€ (24h) o 25€ (48h) incluye transporte urbano ilimitado, entrada gratuita a museos municipales y descuentos en restaurantes. Si vas a visitar varios museos, sale rentable.

Y hablando de escapadas: si te gusta el norte, no te pierdas nuestra guía para recorrer los Picos de Europa en coche. Si lo tuyo es el plan gastro, echa un vistazo a los pueblos marineros con el mejor pescado fresco de España. Y si quieres más ideas para un finde diferente, aquí tienes las mejores escapadas de fin de semana en España. Gijón es solo el principio.

Artículo actualizado en julio de 2026. Los precios y horarios pueden variar; confírmalos antes de viajar.

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