Vigo, las Cíes y las Rías Baixas: qué ver, dónde comer y cómo moverse

Vigo suele ser solo la puerta de entrada, pero da para más: casco viejo, ostras en la calle, la excursión a las Cíes y una vuelta por Baiona, Pontevedra y Cambados.

Vigo suele ser el punto de entrada a las Rías Baixas —tiene aeropuerto, estación de tren y la terminal de barcos a las Cíes—, pero muchos viajeros la usan solo como trampolín y se pierden una ciudad portuaria con carácter, con su casco viejo, sus ostreiras vendiendo ostras en plena calle y unas vistas de la ría difíciles de olvidar. Esta guía combina lo mejor de Vigo con la excursión a las islas Cíes y una vuelta por los pueblos de la ría: Baiona, Cangas, Pontevedra, Combarro y Cambados.

Vigo, la ciudad que mira a la ría

Con cerca de 294.000 habitantes, Vigo es la ciudad más grande de Galicia, y se nota: tiene ritmo de ciudad industrial y portuaria más que de capital turística. Su puerto es uno de los grandes del mundo en descarga de pescado fresco, y esa relación con el mar se palpa en cuanto bajas al frente marítimo de A Laxe o ves salir los barcos hacia la bocana.

El Casco Vello, rehabilitado en los últimos años, concentra lo más bonito a pie: la Praza da Constitución con sus soportales, la Concatedral de Santa María (la Colegiata) y las calles empedradas que bajan hacia el puerto. En una de ellas, la Rúa da Pescadería —conocida como la calle de las Ostras—, las ostreiras abren ostras en puestos de piedra a media mañana y te las sirves ahí mismo, con limón, de pie. El vecino Mercado da Pedra completa la estampa.

Plaza animada en el casco urbano de Vigo con arquitectura tradicional
El Casco Vello de Vigo se recorre a pie en un par de horas, con parada obligada en la calle de las Ostras.

Para las vistas, sube al Monte do Castro, el mirador urbano por excelencia, con los restos de una fortaleza del siglo XVII y un panorama completo de la ría y las Cíes al fondo. Si buscas playa sin salir de la ciudad, Samil es la más popular, con su largo paseo. Y en el apartado de museos, el MARCO (arte contemporáneo, en la antigua cárcel) y el Museo do Mar dan para una mañana de lluvia.

Un apunte de temporada: en diciembre, el alumbrado navideño de Vigo se ha convertido en uno de los grandes reclamos turísticos de invierno de España. Si vas en esas fechas, cuenta con multitudes en el centro y reserva alojamiento con antelación.

Hoteles en Vigo

Alojamientos en el Casco Vello, el centro y la zona de playas de Samil.

Ver alojamientos disponibles

Las Illas Cíes: cómo visitarlas desde Vigo

Las Cíes son el motivo por el que mucha gente llega hasta aquí. Forman parte del Parque Nacional marítimo-terrestre das Illas Atlánticas de Galicia, creado en 2002, y su playa estrella, la Praia de Rodas, un arco de arena blanca y agua transparente entre dos islas, fue elegida por el diario británico The Guardian como la mejor playa del mundo en 2007.

La visita está regulada. En temporada alta (Semana Santa y del 15 de mayo al 15 de septiembre) necesitas una autorización gratuita de la Xunta, que se pide en la web autorizacionillasatlanticas.xunta.gal eligiendo día y número de personas. El cupo es de 1.800 visitantes diarios en temporada alta y 450 en temporada baja. El orden importa: primero se saca la autorización y, con ella, se compra el billete de barco (en alta temporada tienes un plazo corto para hacerlo o la plaza vuelve al cupo).

El barco sale de la estación marítima de Vigo y tarda unos 40 minutos. Solo opera en Semana Santa, verano y algunos fines de semana de primavera y otoño; fuera de esas fechas no hay forma de llegar salvo con embarcación propia.

Pasarela de madera sobre las dunas hacia una playa de arena blanca en Galicia
Pasarelas de madera cruzan el sistema dunar de Rodas para protegerlo del pisoteo.

Una vez en la isla, no hay coches y todo se hace caminando. Los planes básicos:

  • Praia de Rodas y el Lago dos Nenos, la laguna somera que forma la propia playa por detrás, ideal con niños.
  • Subir al Faro de Cíes, el punto más alto y la mejor panorámica: unas dos horas ida y vuelta por pista, con desnivel pero sin dificultad técnica.
  • Mirador do Alto do Príncipe, más corto, sobre los acantilados del este.
  • Observar aves: las Cíes albergan una de las mayores colonias de gaviota patiamarilla de Europa y cormorán moñudo; es reserva ornitológica.

Lleva agua y comida: hay un restaurante, una cafetería y una tienda pequeña, pero las colas son largas y los precios, de isla. Calzado cerrado para las subidas y protección solar, porque sombra hay poca. Se puede dormir en la isla, pero solo en el camping, que se reserva aparte y también está sujeto a cupo.

La ría de Vigo y los pueblos de las Rías Baixas

Al salir de la ciudad, la ría se llena de bateas, esas plataformas flotantes de las que cuelgan las cuerdas de mejillón. No es paisaje menor: Galicia es el segundo productor mundial de mejillón después de China y cultiva casi todo el que se come en España en estas rías.

Enfrente de Vigo, un ferry cruza en 15-20 minutos a Cangas, la puerta de la península do Morrazo y de playas como Rodeira, Nerga o Barra. En mitad de la ría está la Illa de San Simón, con un pasado de lazareto y campo de concentración que hoy se visita en excursiones puntuales.

Hacia el sur, Baiona es una de las visitas más redondas: fue el primer puerto de Europa en conocer la noticia del descubrimiento de América, cuando la carabela Pinta arribó allí el 1 de marzo de 1493 tras separarse de Colón en una tormenta. En el puerto puedes visitar una réplica navegable de la carabela, y cada marzo el pueblo lo celebra con la Festa da Arribada, de Interés Turístico Internacional. La fortaleza de Monte Real, hoy Parador, rodea la villa con una muralla que se puede pasear.

Aguas tranquilas y transparentes de la ría de Vigo desde la orilla
Las Rías Baixas encadenan pueblos marineros, playas y bateas a lo largo de toda la costa.

Subiendo por la costa aparecen más paradas de primera: Pontevedra, con uno de los cascos históricos peatonales más agradables de España; Combarro, famoso por su hilera de hórreos a pie de mar; Sanxenxo y O Grove, con la isla de A Toxa y los barcos a la illa de Ons; y Cambados, capital del vino albariño y corazón de la Denominación de Origen Rías Baixas.

Hoteles en Baiona

Desde el Parador de Monte Real hasta pensiones en el casco antiguo, junto al puerto.

Ver alojamientos disponibles

Hoteles en Pontevedra

Alojamientos en el casco histórico peatonal, a medio camino entre Vigo y Santiago.

Ver alojamientos disponibles

Qué comer en Vigo y las Rías Baixas

Aquí se come marisco de forma directa y sin ceremonia. Las ostras de la calle de la Pescadería vienen sobre todo de las bateas de Arcade, en el fondo de la ría; se piden por docena o media y se comen al momento. Más allá de la ostra, la lista larga incluye mejillón al vapor, navajas, zamburiñas, pulpo á feira, xoubas (sardinillas) fritas, empanada de zamburiñas o de raxo y la vieira a la plancha. Todo pide un albariño frío de la D.O. Rías Baixas. Si quieres organizar una ruta gastronómica por la zona, te servirá nuestra ruta de marisquerías imprescindibles en Galicia.

Dónde alojarse

Para moverte por toda la ría en transporte público y a pie, Vigo es la base más práctica: el Casco Vello si quieres ambiente y bares a la puerta, la zona del Areal o Gran Vía para algo más tranquilo y céntrico. Baiona y Sanxenxo son mejores si priorizas playa y ritmo de pueblo, y Cangas sale a cuenta y te deja el ferry a Vigo en la puerta.

Dónde dormir en las Rías Baixas

Alojamientos en las principales bases de la zona. Enlaces de afiliado: si reservas, no pagas más.

Qué llevar en la mochila

El agua de las Cíes y de muchas calas de la ría es tan clara que se ve el fondo: unas gafas y un tubo de snorkel multiplican el plan de playa, sobre todo en las zonas rocosas. Si además vas a subir a los faros, calzado cerrado con algo de agarre. Aquí van algunas opciones para preparar el equipo:

Para elegir con criterio, revisa nuestra comparativa de los mejores equipos de snorkel para viajes de playa.

Preguntas frecuentes

¿Se puede ir a las Cíes sin reservar nada?

En temporada baja, fuera de Semana Santa y del periodo del 15 de mayo al 15 de septiembre, no hace falta autorización de la Xunta, pero tampoco suele haber barco regular. En temporada alta necesitas sí o sí la autorización y, después, el billete: sin los dos no te dejan embarcar.

¿Cuántos días hacen falta para Vigo y las Rías Baixas?

Con dos días ves Vigo y haces la excursión a las Cíes. Para bajar a Baiona y subir a Pontevedra, Combarro y Cambados, calcula cuatro o cinco.

¿Cuál es la mejor época?

De junio a septiembre para playa y para tener barco a las islas, asumiendo más gente y precios altos. Mayo y finales de septiembre son un buen término medio. El invierno tiene su punto para la ciudad y la gastronomía, pero las Cíes quedan casi descartadas.

¿Se puede dormir en las Cíes?

Sí, únicamente en el camping de la isla, que se reserva por separado y también tiene plazas limitadas. No hay hoteles ni casas de alquiler.

Para seguir por Galicia

Si vas a encadenar más días por la comunidad, combina Vigo con Santiago de Compostela en dos o tres días y con A Coruña en tres días, que tiene su propia escena de marisco en las tabernas del casco viejo.

Escapada Viajera participa en el Programa de Afiliados de Amazon y en programas de afiliación de alojamiento. Si reservas o compras a través de nuestros enlaces podemos recibir una pequeña comisión, sin coste adicional para ti.

Este artículo contiene enlaces de afiliado.

Prepara tu viaje

Lo que conviene tener resuelto antes de salir de casa. Mismo precio para ti; a esta web le queda una comisión.

IATI Seguros

Seguro de viaje

5 % de descuento. El que usan los viajeros frecuentes. Desde 3 €/día con cobertura COVID y cancelación.

Contratar seguro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *