Viaje a Japón

Guía de viaje a Japón: itinerario de 15 días, presupuesto y consejos

Japón es ese viaje que todo el mundo sueña y que mucha gente aparca pensando que es carísimo. No lo es. Con un buen plan, 15 días en Japón te salen por menos que dos semanas en Suiza o Noruega. Este itinerario es el que yo he seguido —y el que recomiendo a cualquiera que vaya por primera vez—: 5 días en Tokio, una escapada a Nikko, dos días de onsen y Monte Fuji en Hakone, 4 días en Kioto y 3 en Osaka. Ritmo intenso pero sin agobios, con margen para perderte, y todos los datos prácticos al céntimo. Reserva alojamiento en Tokio con cancelación gratuita y vamos al lío.

🧳 Antes de salir: 5 cosas que necesitas saber

JR Pass: el pase de tren para turistas. 7 días cuestan unos 50.000¥ (~310€). Actívalo el día 6 (para cubrir el trayecto Tokio-Nikko, Tokio-Hakone, Hakone-Kioto y Kioto-Osaka). Si solo haces trayectos sueltos, echa números antes porque a veces no compensa. Tarjeta Suica: sácate una nada más aterrizar en el aeropuerto. Sirve para todos los trenes, metro, buses y hasta para pagar en el 7-Eleven. Internet: eSIM o pocket WiFi. Google Maps es tu copiloto absoluto en Japón —sin datos vas vendido. Efectivo: aunque cada vez más sitios aceptan tarjeta, muchos templos, puestecillos y restaurantes pequeños solo cogen metálico. Lleva siempre 15.000-20.000¥ encima. Calzado: vas a caminar 25.000 pasos al día. Zapatillas cómodas ya domadas o acabarás odiando el viaje.

Itinerario de 15 días por Japón: Tokio, Kioto, Osaka

🗺️ Días 1-5: Tokio — el primer impacto

Día 1: Shibuya, Harajuku y el cruce más famoso del mundo

Arranca en Meiji Jingu a las 8:00 de la mañana. Es el santuario sintoísta más importante de Tokio, rodeado por un bosque de 70 hectáreas con 120.000 árboles en pleno centro de la ciudad. A esa hora no hay nadie y el paseo desde el torii gigante hasta el santuario, sobre grava y entre cedros, es una forma perfecta de aterrizar en Japón. Cuando salgas, cruza a Takeshita-dori en Harajuku. Las tiendas abren a las 10:00, así que empieza con un crepe de nata y fresa en Marion Crepes mientras ves despertar la calle más kawaii de Tokio. Después, baja por Omotesando —la milla de oro de la arquitectura— hasta Shibuya. El cruce de Shibuya hay que verlo desde arriba. Shibuya Sky (2.200¥) es el mejor mirador de la ciudad, pero las entradas para el atardecer vuelan: resérvalas online con semanas de antelación. Para cenar, Shibuya Yokocho en Miyashita Park: puestos de sushi, yakitori y marisco en un callejón gastronómico moderno. Busca alojamiento en Tokio cerca de la estación de Shinjuku o Shibuya para tener todo a mano.

Día 2: Asakusa, Ueno y el atardecer en Yanaka

Madruga para llegar al templo Senso-ji en Asakusa antes de las 9:00. La puerta Kaminarimon con su farolillo rojo es la foto, pero el templo vacío a primera hora es la experiencia. Cuando termines, Nakamise-dori ya estará abriendo: prueba el melon pan recién hecho y los ningyo-yaki (pastelitos rellenos de anko). Desde Asakusa, camina 15 minutos o toma el metro hasta Ueno. El mercado Ameyoko es un caos maravilloso de puestos callejeros donde comer brochetas de pescado, fruta fresca y takoyaki por 500-800¥. Por la tarde, sigue hasta Yanaka, un barrio que sobrevivió a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y conserva el Tokio de casas de madera y templos diminutos. La calle Yanaka Ginza termina en las Yuyake Dandan (las escaleras del atardecer): llega una hora antes del ocaso, callejea entre tiendas de artesanía y gatos, y despídete del día con la luz dorada bañando el barrio. Cenar en un izakaya tradicional aquí es la forma perfecta de cerrar la jornada.

Día 3: Tsukiji, Ginza y arte digital

El mercado exterior de Tsukiji no necesita madrugón extremo. A las 8:30-9:00 todo está abierto y todavía fresco: sushi, ostras, tamago (tortilla japonesa), uni (erizo de mar). Desayunas de picoteo por 1.500-2.000¥ mientras paseas entre callejuelas. Después, date un capricho con teamLab Planets en Toyosu (a 10 minutos en el tren Yurikamome): un museo de arte digital inmersivo donde caminas descalzo por salas con agua hasta las rodillas, jardines de flores flotantes y espejos infinitos. Entrada 3.200¥, imprescindible reservar online. Por la tarde, vuelve a la civilización en Ginza, con sus edificios flagship de lujo y el rooftop gratuito de Ginza Six con vistas a la Torre de Tokio. Si es sábado o domingo, la calle principal se corta al tráfico y se vuelve peatonal de 12:00 a 17:00.

Templos y jardines en Kioto y Nikko

Día 4: Shinjuku — del jardín al neón

Empieza tranquilo en el Shinjuku Gyoen (500¥, abre a las 9:00): 58 hectáreas de jardines japonés, inglés y francés en el corazón de Tokio. En primavera es uno de los mejores sitios para ver cerezos; en otoño, los arces se incendian de rojo. Después, sube al mirador gratuito del Edificio del Gobierno Metropolitano (Tocho), en el piso 45. En días despejados se ve el Monte Fuji. La tarde es para explorar Kabukicho, el barrio rojo más grande de Asia. Busca la cabeza de Godzilla en el Hotel Gracery (ruge con luces y humo cada hora) y piérdete entre los neones. La cena tiene dos paradas obligatorias: primero Omoide Yokocho (el callejón de los yakitori junto a las vías del tren) para cenar brochetas y cerveza en taburetes apretados, y luego Golden Gai, un laberinto de 200 micro-bares de 5-8 asientos cada uno. El cover charge de 500-1.000¥ es normal, no te asustes. Busca bares con cartel en inglés si no hablas japonés.

Día 5: Akihabara, manga y un café de barrio (o Kamakura)

Dedica la mañana a Akihabara, el barrio eléctrico. Aunque no seas fan del anime, Yodobashi Camera (9 plantas de electrónica), los salones recreativos retro como Super Potato y las tiendas de figuras de Radio Kaikan son un espectáculo. Si vas en domingo, la calle principal se vuelve peatonal por la tarde. Para comer, busca un maid cafe por la experiencia (1.500-3.000¥ con bebida y foto) o tira de ramen. La tarde puedes dedicarla a Shimokitazawa, el barrio hipster a 7 minutos de Shibuya: tiendas vintage, cafeterías de especialidad y curry para cenar. Si prefieres una excursión de día, Kamakura es la opción: a 1 hora en tren JR desde Tokio. El Gran Buda de bronce del siglo XIII, el templo Hasedera con vistas al mar y el paseo en el tren centenario Enoden merecen muchísimo la pena. Sal temprano y vuelve a las 19:00.

⛩️ Día 6: Nikko — santuarios entre cedros centenarios

Nikko es la excursión perfecta de un día desde Tokio. El tren limited express desde la estación de Asakusa (Tobu Railway) tarda 1 hora y 50 minutos (2.800¥) y te deja en un pueblo que parece salido de un cuento. El complejo de santuarios de Toshogu es Patrimonio de la Humanidad y el lugar donde descansa Tokugawa Ieyasu, el shogun que unificó Japón. Lo que más impresiona no es el oro que lo recubre —que es muchísimo— sino el bosque de cedros centenarios que lo envuelve. Dedícale al menos 2 horas al recinto (entrada 1.300¥ el santuario principal, o 2.100¥ el pase completo que incluye el mausoleo). No te pierdas el puente Shinkyo, lacado en rojo sobre el río Daiya: es la estampa de Nikko. Si vas en otoño, los colores son de otra galaxia. Si te sobra energía, un autobús te sube en 30 minutos hasta la cascada Kegon (96 metros de caída) y el lago Chuzenji. Para comer, prueba el yuba (piel de tofu), la especialidad local. Vuelta a Tokio por la tarde-noche: has dormido en el mismo alojamiento y mañana pones rumbo a Hakone. Reserva alojamiento en Tokio para los 6 primeros días y así no arrastras maleta.

Santuario Toshogu en Nikko, Japón

🗻 Días 7-8: Hakone — onsen con vistas al Fuji

Desde Tokio, activa el JR Pass de 7 días y toma el shinkansen hasta Odawara (35 minutos), y de ahí un tren local a Hakone-Yumoto (15 minutos). En total, algo más de una hora. Hakone es el lugar donde los japoneses van a desconectar: aguas termales, paisajes volcánicos y el Fuji como telón de fondo. El circuito clásico de Hakone se hace en 5-6 horas y es una experiencia en sí mismo: tren de montaña que zigzaguea entre cedros hasta Gora, funicular, teleférico sobre el valle humeante de Owakudani (prueba los huevos negros cocidos en azufre, dicen que alargan la vida 7 años), y bajada en barco pirata por el lago Ashi. Desde el lago, si el día está despejado, la silueta perfecta del Monte Fuji se refleja en el agua. Es de esas imágenes que llevas en la retina para siempre. El Hakone Free Pass (2 días, 6.100¥) cubre todo el transporte del circuito y sale muy a cuenta. Por la noche, busca un alojamiento en Hakone con onsen privado. No hay mejor manera de terminar el día que metido en agua termal a 40 grados con vistas a las montañas. Al día siguiente, si el Fuji está visible, acércate al Museo al Aire Libre de Hakone (esculturas de Rodin y Moore en un jardín de montaña) o al santuario Hakone-jinja, con su torii rojo flotando sobre el lago. Por la tarde, vuelve a Odawara y toma el shinkansen hacia Kioto (2 horas).

Monte Fuji desde Hakone y paisajes de la ruta japonesa

🏯 Días 9-12: Kioto — templos, geishas y 1.000 años de historia

Día 9: Fushimi Inari al amanecer y el Kioto de postal

El día más intenso de todo el viaje, pero también el más espectacular. Suena el despertador a las 5:30. A las 6:00 ya estás en Fushimi Inari Taisha (gratis, abierto 24 horas), el templo de los 10.000 torii naranjas. A esa hora solo hay gatos y algún fotógrafo japonés con trípode. Los túneles de puertas, envueltos en la penumbra del bosque, son una experiencia casi mística. Sube al menos hasta el mirador de Yotsutsuji (30-40 minutos): las vistas de Kioto al amanecer te ponen la piel de gallina. A las 8:30, toma un tren de vuelta a la estación de Kioto y un autobús hasta Kiyomizu-dera (400¥), el templo del balcón de madera que desafía la gravedad sin un solo clavo. Al salir, baja por las escaleras empedradas de Sannenzaka y Ninenzaka, dos callejuelas de casitas de madera que parecen congeladas en el período Edo. Por la tarde, pasea por Gion, el barrio de las geishas. La calle Hanamikoji y el canal Shirakawa (sauces llorones, farolillos rojos) son las estampas más bellas de Kioto. Con suerte, entre las 17:00 y las 18:30 puedes cruzarte con una maiko (aprendiza de geisha) camino de su cita. Para cenar, busca restaurante en Pontocho, un callejón estrechísimo junto al río Kamogawa. Muchos sacan terrazas de madera sobre el agua entre mayo y septiembre.

Día 10: Arashiyama — bambú, monos y oro

A las 7:00 ponte en el bosque de bambú de Arashiyama. El sendero son solo 400 metros, pero el susurro del viento entre las cañas y los troncos que crujen al chocar crean una banda sonora que no se olvida. A las 8:30, cuando abre Tenryu-ji a 2 minutos del bosque, entra a ver su jardín (500¥): integra las montañas de Arashiyama como «paisaje prestado», un concepto zen que te vuela la cabeza. Cruza el puente Togetsukyo, el icono de madera de Arashiyama, y sube al Parque de Monos Iwatayama (600¥, 20 minutos de escaleras). 120 macacos japoneses campan a sus anchas mientras tú observas Kioto desde su atalaya. Lo gracioso es que aquí los humanos entráis en una jaula para darles de comer. Por la tarde, toma el autobús Raku 101 hasta el Kinkaku-ji (400¥), el Pabellón Dorado recubierto de pan de oro reflejado en un lago. No se entra, pero el recorrido por los jardines es precioso. Si te sobra tiempo, Ryoan-ji (500¥) está a 20 minutos caminando: su jardín seco de 15 piedras es meditación pura.

Templo en Kioto entre la niebla y la montaña

Día 11: El Camino de la Filosofía y la cocina de Kioto

Hoy toca día más tranquilo. Empieza en Ginkaku-ji, el Pabellón de Plata (500¥, abre 8:30). La gracia no es el pabellón —nunca llegó a cubrirse de plata— sino su jardín zen: un cono gigante de arena blanca que imita el Monte Fuji y un tapiz de musgo que parece de terciopelo. Al salir, te espera una de las caminatas más bellas de Japón: el Camino de la Filosofía. Dos kilómetros junto a un canal sombreado por cerezos, desde Ginkaku-ji hasta Nanzen-ji (gratis). Tómatelo con calma, para en las tiendecitas de artesanía y en los cafés que salpican el recorrido. A mediodía, pon rumbo al mercado Nishiki, «la cocina de Kioto» desde 1310. Una calle peatonal techada de 400 metros con más de 130 puestos: tsukemono (encurtidos), brochetas de yuba, tortilla japonesa dulce, mochis de matcha, frituras de pulpo. Almuerzas de picoteo por 1.500-2.000¥ mientras ves a las abuelas de Kioto hacer la compra. Por la tarde, vuelve a Gion o a Pontocho si te quedaste con ganas de más.

Día 12: Mañana libre en Kioto y salto a Osaka

La última mañana en Kioto es para resolver lo pendiente. Si no fuiste a Ryoan-ji, es el momento. Si prefieres algo distinto, el santuario Heian Jingu (gratis el recinto, 600¥ el jardín) tiene una puerta torii gigante que impresiona. O simplemente piérdete sin rumbo por las callejuelas residenciales de Higashiyama: algunas de las mejores fotos salen así. A mediodía, recoge las maletas y ve a la estación de Kioto. El tren JR Special Rapid te deja en la estación de Osaka en 30 minutos por solo 580¥ (cubierto por el JR Pass). Llegas, haces check-in en Namba o Dotonbori, y te preparas para el cambio de chip definitivo. Si Kioto susurra, Osaka grita. Reserva alojamiento en Osaka Namba para estar en el corazón de la acción.

🍜 Días 13-15: Osaka — neón, takoyaki y el Japón que se come

Día 13: Dotonbori, el canal de los sueños y el santuario del león

Tras el check-in, tu primera parada en Osaka debería ser el santuario Namba Yasaka (gratis, 8 minutos andando desde Dotonbori). Su emblema es una cabeza de león de 12 metros con las fauces abiertas: según la tradición sintoísta, devora la mala suerte. Imposible no fotografiarlo. Al caer la tarde, dirígete al corazón de Osaka: el canal Dotonbori. El cartel del Glico Running Man, el cangrejo mecánico de Kani Doraku, los neones tridimensionales reflejándose en el agua… Es un espectáculo sensorial que funciona mejor a partir de las 18:00, cuando el neón compite con el atardecer. Para cenar, dos imprescindibles: takoyaki (bolitas de pulpo, 500-800¥ la ración de 6-8) y okonomiyaki (la tortilla japonesa a la plancha, 800-1.200¥). Los puestecillos frente al canal son la opción más auténtica. Pasea la cena por Shinsaibashi-suji, la galería comercial techada de 600 metros.

Calle Dotonbori de noche con neones en Osaka

Día 14: Castillo, brochetas fritas y el Osaka retro

Arranca en el Castillo de Osaka (1.200¥, abre 9:00-17:00). El edificio actual es una reconstrucción de hormigón de 1931, pero el interior es un museo de 8 plantas con armaduras samurái, biombos pintados y un mirador panorámico a 50 metros. El parque que lo rodea —fosos, murallas, jardines de ciruelos— es gratis y merece un paseo de una hora. Si planeas hacer castillo + torre + mirador, plantéate el Osaka Amazing Pass (3.500¥/1 día): incluye metro ilimitado y entrada a 40 atracciones. A mediodía, ve a Shinsekai, el barrio retro-futurista que nació en 1912 con aires de París y Coney Island. Su icono es la Torre Tsutenkaku (900¥, gratis con Amazing Pass). Pero el verdadero motivo para venir aquí es el kushikatsu: brochetas de carne, verdura, queso o marisco rebozadas y fritas (100-300¥ por pinchito). El local más legendario es Daruma, el del chef de grandes orejas en el cartel. Regla de oro: nunca mojes dos veces en la salsa comunitaria. La calle Janjan Yokocho es un callejón con restaurantes minúsculos y máquinas de arcade de los 80.

Día 15: Nara — ciervos sagrados y el Buda más grande del mundo

Para el último día, escápate a Nara. Desde la estación de Osaka-Namba, el tren Kintetsu te deja en 35 minutos (680¥). Al salir de la estación te reciben cientos de ciervos sika —considerados mensajeros divinos en el sintoísmo— campando libres por el Parque de Nara. Puedes comprarles galletas shika senbei (200¥) y alguno hasta te hará una reverencia antes de zampar. Pero el plato fuerte es el templo Todai-ji (600¥): el edificio de madera más grande del mundo alberga un Buda de bronce de 15 metros y 250 toneladas. Las proporciones te dejan sin habla. Después, visita el santuario Kasuga Taisha (500¥ interior, exterior gratis), con sus 3.000 linternas de piedra cubiertas de musgo. Almuerza en Naramachi, el antiguo barrio de comerciantes, y prueba el kakinoha-zushi (sushi envuelto en hoja de caqui). Vuelta a Osaka a media tarde para la última cena en Dotonbori. Mañana, avión de vuelta con la maleta llena de recuerdos y el estómago lleno de takoyaki.

💰 Presupuesto detallado para 15 días (por persona)

Vuelo: 550-750€ (ida y vuelta desde España con escala, Turkish Airlines o Emirates son las opciones más habituales con buena relación calidad-precio). JR Pass 7 días: 50.000¥ (~310€). Actívalo el día 6. Alojamiento: 35-50€ por noche en hoteles tipo business (Toyoko Inn, APA, Sotetsu Fresa) o cápsulas bien ubicadas. 15 noches = 525-750€. Comida: 20-25€ al día entre konbinis, ramen, puestos callejeros y algún restaurante medio. Total: 300-375€. Transporte local no cubierto por JR: metro en Tokio (Tokyo Subway Ticket 72h = 1.500¥), buses en Kioto (Subway & Bus 1-Day Pass = 1.100¥/día), tren Kintetsu a Nara. Unos 80-100€. Entradas a templos y atracciones: 80-100€ en total (la mayoría cuestan 300-600¥, Shibuya Sky es la más cara con 2.200¥). Total estimado: 1.850-2.350€ por persona para 15 días completos.

🏨 Dónde alojarse en cada ciudad

Tokio: Shinjuku es la mejor base para un primer viaje. Es la estación más grande del mundo, tienes conexión directa con todo y la vida nocturna de Golden Gai y Omoide Yokocho a un paseo. Shibuya y la zona de la estación de Tokio también son buenas opciones. Evita Roppongi y la periferia. Busca alojamiento en Tokio con cancelación gratuita y decide más tarde. Hakone: date el capricho de un ryokan con onsen. Hakone-Yumoto es la zona más accesible. Desde 80-120€ la noche con cena kaiseki incluida. Mira alojamiento en Hakone cuanto antes, los ryokans buenos vuelan. Kioto: la zona de Gion o Kawaramachi para estar cerca del casco histórico. Si primas el presupuesto, cerca de la estación de Kioto hay hoteles más baratos y el transporte a los templos es excelente. Osaka: Namba o Dotonbori sin dudarlo. Es el centro neurálgico, a un paso de todo. Alternativa más tranquila: Shinsaibashi.

📌 Consejos prácticos que ojalá me hubieran contado

Los baños japoneses: asientos calefactados, bidé incorporado, sonidos para disimular ruidos. Son una experiencia. Y lo mejor: son gratis y están limpios en todas las estaciones de tren, konbinis y parques. La basura: no hay papeleras en la calle desde el atentado con gas sarín de 1995. Lleva una bolsa de plástico en la mochila. No se come andando: mala educación en Japón. Párate, come, sigue. No hay propinas: en ningún sitio. De hecho, dejar propina se considera grosero. Horarios: las tiendas abren 10:00-11:00 y cierran 20:00-21:00. Los restaurantes suelen cerrar la cocina a las 21:00-21:30. Los konbini (7-Eleven, Lawson, FamilyMart) están abiertos 24h y la comida es sorprendentemente buena. Templos vs santuarios: en los templos budistas (Senso-ji, Kiyomizu-dera) te quitas los zapatos para entrar en edificios. En los sintoístas (Meiji Jingu, Fushimi Inari) te quedas en el exterior y te purificas en la fuente de la entrada. Mejor época: primavera (finales marzo-principios abril, sakura) y otoño (noviembre, momiji). Mayo y octubre tienen buen clima y menos masificación.

🎒 Equipo para Japón

Vas a caminar más que en ningún otro viaje de tu vida. Un buen calzado de senderismo, una batería externa potente (vas a usar Google Maps y el traductor a todas horas) y organizadores de equipaje para no volverte loco con las maletas en trenes y hoteles. Aquí tienes lo que yo llevo siempre:

Empieza reservando alojamiento en Tokio y luego encaja el resto del itinerario a partir de ahí. Japón es mucho más barato de lo que parece, y este itinerario de 15 días te da la mezcla perfecta de tradición, modernidad, naturaleza y la mejor gastronomía del planeta. Buen viaje.

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