Malta es de esos destinos que lo tienen todo para una escapada de 4 días: historia que se remonta a los templos más antiguos del mundo, calas de agua turquesa donde te bañas en abril, una gastronomía mestiza con influencias italianas, árabes y británicas, y todo ello en una isla donde ningún trayecto en autobús supera la hora. Y encima, vuelos low cost desde España por menos de 30 €.
En esta guía te cuento el itinerario que yo hice en 4 días, sin prisas pero sin perder el tiempo: La Valeta monumental, la isla de Gozo, la Blue Lagoon de Comino, la medieval Mdina y el pueblo pesquero de Marsaxlokk. Con presupuesto real, dónde comer bien sin que te desplumen, y los alojamientos que yo reservaría si volviera.
Consulta disponibilidad y precios actualizados — cancelación gratuita en la mayoría de opciones.
Ver hoteles disponibles →
Antes de viajar: lo que tienes que saber
- Vuelos: Ryanair vuela a Malta (aeropuerto MLA) desde Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla y Bilbao. Los precios arrancan en 15-25 € por trayecto si reservas con un par de meses. El vuelo dura unas 2h15 desde Barcelona, 2h45 desde Madrid.
- Documentación: DNI o pasaporte en vigor. Malta está en la UE y en Schengen. No necesitas visado ni pasaporte COVID.
- Moneda: Euro (€). Los precios son razonables para ser una isla: un pastizzi cuesta 0,50 €, una cena con vino sale por 20-25 € por persona.
- Idioma: Maltés e inglés son los dos idiomas oficiales. Todo el mundo habla inglés. El español no se oye tanto como en Italia, pero en bares y restaurantes turísticos se defienden.
- Mejor época: Abril-junio y septiembre-octubre. Julio y agosto son muy calurosos (35°C) y la Blue Lagoon está hasta los topes. En invierno (diciembre-febrero) las temperaturas rondan los 15°C, se puede viajar pero el baño es para valientes.
- Cómo moverse: El autobús público cubre toda la isla y funciona bien. La Explore Card cuesta 21 € para 7 días de viajes ilimitados (compra en el aeropuerto o en la estación de La Valeta). Un billete sencillo son 2,50 € (verano) / 2,00 € (invierno) y dura 2 horas con transbordos. Para Gozo, el ferry desde Cirkewwa (norte de Malta) cuesta 0 € a la ida y 4,65 € a la vuelta. También hay ferris rápidos desde La Valeta por 7,50 €.
- Apps imprescindibles: Tallinja (rutas y horarios de bus en tiempo real), Google Maps (funciona bien para moverse a pie), Bolt (taxis, más barato que Uber).
Itinerario de 4 días por Malta
Día 1: La Valeta y las Tres Ciudades

Arranca el día en La Valeta, la capital más pequeña de la UE y Patrimonio de la Humanidad. La ciudad es un museo al aire libre construido en piedra caliza dorada por los Caballeros de la Orden de San Juan. Empieza por la Concatedral de San Juan (entrada 15 €, abre a las 9:30): por fuera es austera, por dentro es un estallido barroco con suelo de mármol que son auténticas obras de arte y dos Caravaggios originales, incluido La Decapitación de San Juan Bautista. No te la saltes aunque las iglesias no te tiren — es el mejor museo de Malta.
De allí, callejea por Republic Street hasta los Jardines Upper Barrakka (gratis). Las vistas del Gran Puerto con las Tres Ciudades al fondo son la foto del viaje. Si llegas a las 12:00 o 16:00 verás el cañonazo de saludo desde la batería — un espectáculo gratuito que lleva haciéndose 500 años.
Para comer, escapa de la trampa turística de Republic Street y baja a Is-Suq tal-Belt, el mercado de alimentos reformado con puestos de comida maltesa e italiana. Pide un plato de stuffat tal-fenek (estofado de conejo, el plato nacional) por unos 12-14 €. Por la tarde, coge el ferry desde el puerto de La Valeta a las Tres Ciudades (Birgu, Senglea y Cospicua) — cuesta 1,50 €, dura 7 minutos, y es mucho más auténtico que la capital. Pasea por el puerto deportivo de Birgu y sube al fuerte de Sant’Angelo (entrada 10 €) para la puesta de sol.
Consejo: si llegas el miércoles, el mercado de Marsaxlokk está en su mejor momento. Reorganiza los días en ese caso para que el Día 4 sea el miércoles.
Día 2: Gozo y la isla de Comino
Madruga. El día más intenso del viaje merece empezar temprano. Coge el autobús 41 o 42 hasta Ċirkewwa (1h desde La Valeta) y sube al ferry a Gozo (gratis a la ida, 25 minutos de travesía). Una vez en Gozo, lo ideal es alquilar un coche por 30-40 € para moverte con libertad, pero también puedes apañarte con el autobús 322 que conecta el puerto de Mgarr con Victoria en 20 minutos.
En Victoria (Rabat), la capital de Gozo, sube a la Ciudadela (gratis, museos desde 5 €). Las murallas del siglo XV ofrecen una vista de 360° de toda la isla. Baja a la plaza principal y busca un desayuno de pastizzi — empanadillas hojaldradas de ricotta o guisantes, 0,50 € la unidad en Crystal’s Pastizzeria. Son adictivos.

De vuelta hacia Malta, para en la isla de Comino. El ferry desde Cirkewwa a la Blue Lagoon cuesta 15 € ida y vuelta. La Blue Lagoon es exactamente como la imaginas: agua turquesa sobre arena blanca en una cala protegida. Llega antes de las 10:00 o después de las 15:00 si quieres evitar la masa de excursiones organizadas. Llévate agua, comida, toalla y escarpines (hay erizos). No hay sombra — una sombrilla portátil te salva el día. Si te gusta caminar, sube a la Torre de Santa Marija (siglo XVII) en 15 minutos para la mejor panorámica.
Consejo: las excursiones organizadas de día completo (Gozo + Comino + Blue Lagoon) cuestan 35-50 € con almuerzo incluido y salen desde Sliema o Bugibba. Si no quieres complicarte con autobuses, merecen la pena.
Día 3: Mdina, Rabat y los acantilados de Dingli

Mdina, la «ciudad del silencio», es el plato fuerte del día. Fue la capital de Malta hasta 1530 y sigue siendo un laberinto medieval amurallado donde apenas viven 300 personas. Entra por la Puerta Principal (la misma que sale en Juego de Tronos, temporada 1) y piérdete sin rumbo. Las calles estrechas de piedra caliza, los balcones de madera cerrados —llamados gallarija— y las buganvillas que trepan por las fachadas te transportan a otra época. No te pierdas la Catedral de San Pablo (entrada 10 €) y las Catacumbas de San Pablo en la vecina Rabat (entrada 6 €), un cementerio subterráneo paleocristiano del siglo IV.
Para comer, Crystal Palace en Rabat es una parada obligatoria. Es el bar más famoso de Malta para pastizzi — siempre hay cola de malteses, lo cual lo dice todo. Después, camina hasta los acantilados de Dingli (autobús 201 desde Rabat, 15 min). A 253 metros sobre el mar, son el punto más alto de Malta. No hay vallas ni miradores turísticos — solo acantilado, mar abierto y una pequeña capilla. Si el día está despejado, se ve la isla de Filfla en el horizonte. Al atardecer es mágico.
Para cenar, vuelve a Mdina. De noche, con las farolas encendidas y sin coches, parece un escenario de cine. Fontanella Tea Garden tiene una terraza sobre las murallas con vistas a media Malta — sus tartas caseras son legendarias.
Día 4: Marsaxlokk, Gruta Azul y despedida en Sliema
El último día empieza en Marsaxlokk, el pueblo pesquero más bonito de Malta. Las luzzu —barcas tradicionales pintadas de azul, amarillo y rojo con el ojo de Osiris en la proa— flotan en un puerto que lleva siglos igual. Si es domingo, el mercado de pescado es el más grande de la isla: atún, lampuki, pulpo, todo recién sacado del mar. Come en Terrone o en cualquier puesto del puerto: un plato de lampuki a la plancha con patatas y ensalada por 14-18 €, con los pies casi en el agua.

Desde Marsaxlokk, un taxi rápido (10 €) te lleva a la Gruta Azul (Blue Grotto). Las barcas turísticas (10 € por persona, 25 minutos) te meten bajo arcos de roca caliza mientras el agua brilla en todos los tonos de azul que puedas imaginar. Funciona de 9:00 a 17:00, pero la mejor luz es entre las 10:00 y las 13:00 — el sol entra justo en las cuevas y el agua parece fluorescente. Si el mar está revuelto no operan, así que ten un plan B (los templos megalíticos de Hagar Qim y Mnajdra están a 5 minutos y son fascinantes).
Para la última tarde, Sliema y St. Julian’s son el cierre perfecto. Paseo marítimo de 3 km, helado artesano, y una cena de despedida mirando al Mediterráneo. Si el vuelo sale tarde, deja las maletas en una consigna de La Valeta (5 € en la estación de autobuses) y disfruta del último baño en las rocas de Sliema.
Buscar hoteles en Sliema para la última noche →
Presupuesto para 4 días en Malta (por persona)
| Concepto | Coste aproximado |
|---|---|
| Vuelos ida y vuelta (Ryanair, equipaje de mano) | 40-80 € |
| Alojamiento 3 noches | 150-240 € (50-80 €/noche) |
| Transporte (Explore Card 7 días + ferry Gozo + Comino) | ~45 € |
| Comidas (desayuno, comida, cena) | 25-35 €/día × 4 = 100-140 € |
| Entradas y actividades | 50-70 € |
| TOTAL | 385-575 € |
Malta no es el destino más barato del Mediterráneo, pero tampoco es caro. Por 400-500 € tienes 4 días bien aprovechados con comidas en restaurante, entradas a todo y un hotel decente. En modo mochilero (hostal + pastizzi + autobús) puedes bajar a 250-300 €.
Dónde comer en Malta (y no morir en el intento)
La cocina maltesa es una mezcla fascinante de influencias sicilianas, norteafricanas y británicas. No te vayas sin probar:
- Pastizzi (0,50 €): el rey del street food maltés. Hojaldre relleno de ricotta (tal-irkotta) o de guisantes (tal-pizelli). En Crystal Palace (Rabat) y Is-Serkin (Rabat) están los mejores.
- Ftira (5-8 €): el bocadillo maltés. Pan plano de masa madre con tomate, aceitunas, alcaparras, atún y anchoas. En Nenu the Artisan Baker (La Valeta) lo hacen en horno de leña.
- Stuffat tal-fenek (12-15 €): estofado de conejo cocinado a fuego lento con vino tinto, tomate y hierbas. El plato nacional. Pruébalo en Ta’ Kris (Sliema) o Rubino (La Valeta).
- Lampuki (14-18 €): el pez dorado del Mediterráneo, en temporada de agosto a diciembre. A la plancha, con limón y alcaparras.
- Kinnie (2 €): el refresco maltés por excelencia, a base de naranjas amargas y hierbas. Cuesta acostumbrarse, pero es Malta en una botella.
- Helado artesano: En Amorino (La Valeta) y SottoZero (St. Julian’s) preparan cucuruchos con forma de flor que son puro postureo, pero el helado es realmente bueno.
¿Dónde alojarse en Malta?
La isla es pequeña, así que cualquier base funciona, pero cada zona tiene su personalidad:
- La Valeta: la opción más envolvente. Dormir dentro de las murallas del siglo XVI es una experiencia en sí misma. Hoteles boutique desde 80 €, pero los fines de semana se disparan. Ver hoteles en La Valeta →
- Sliema / St. Julian’s: la zona más práctica. Bien comunicada, llena de restaurantes, ambiente joven y un paseo marítimo estupendo. Hoteles desde 50 €. Ver hoteles en Sliema →
- La Valeta: inmersión total en la historia. Ideal si solo tienes 2-3 días y quieres estar en el centro de todo. Ver hoteles en La Valeta →
- Bugibba / Qawra: la opción económica junto al mar. Hoteles desde 35 €. Menos encanto pero buena base si alquilas coche.
- Gozo: si buscas tranquilidad absoluta, duerme una noche en Gozo. Las casas rurales con piscina salen desde 70 €. El ritmo de la isla cambia por completo al caer el sol.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Malta
¿Merece la pena Malta para 3-4 días?
Sí, absolutamente. En 4 días ves lo esencial de la isla principal, Gozo y Comino sin agobios. Es un destino compacto donde el trayecto máximo en autobús es de 1 hora. Para una semana completa, añades playas del norte (Golden Bay, Mellieha) y los templos megalíticos.
¿Se puede pagar con tarjeta en todas partes?
Sí, el 95% de los sitios aceptan tarjeta. Solo necesitas efectivo para los pastizzi callejeros, las barcas de la Gruta Azul y algún mercado. Con 50 € en efectivo para los 4 días vas sobrado.
¿Hace falta alquilar coche?
No es imprescindible. El autobús público cubre toda la isla y la Explore Card de 21 € a la semana es un chollo. Pero si quieres ir a tu ritmo —sobre todo en Gozo—, alquilar un coche pequeño por 25-35 € al día te da mucha libertad. En Malta se conduce por la izquierda (herencia británica).
¿Es seguro viajar solo/a por Malta?
Malta es uno de los países más seguros de Europa. Puedes caminar sola de noche por La Valeta o Sliema sin problema. El único peligro real son los erizos de mar en la Blue Lagoon — lleva escarpines.
¿Malta en verano es buena idea?
Julio y agosto son muy calurosos (35°C) y la isla se llena. Si solo puedes ir en verano, evita las horas centrales (12:00-16:00) para hacer turismo de calle y refréscate en las calas. La Blue Lagoon se masifica — llega en el primer ferry de la mañana o el último de la tarde.
Consejos finales para tu viaje a Malta
- Protector solar sí o sí: El sol maltés no perdona ni en abril. La piedra caliza refleja la luz y te quemas el doble de rápido.
- Enchufe británico: Malta usa enchufes tipo G (tres clavijas planas, como Reino Unido). Lleva adaptador o cómpralo allí por 3-5 €.
- Conducen por la izquierda: Herencia de 164 años de dominio británico. Si alquilas coche, acuérdate al salir de las rotondas.
- El agua del grifo es potable pero sabe rara — la mayoría de malteses beben embotellada.
- Gorras y sombreros para las iglesias: En la Concatedral de San Juan y otras iglesias piden cubrir hombros y rodillas. Una camiseta de tirantes no pasa.
- Horario maltés: Las tiendas cierran a las 13:00 los sábados y los domingos abren solo algunas. Planifica las compras entre semana.
Última actualización: julio 2026. Precios verificados en julio 2026. Los enlaces de Booking.com contienen afiliación de CJ; si reservas, recibo una pequeña comisión sin coste adicional para ti.
Y si buscas más destinos europeos que puedas recorrer en 3-4 días sin arruinarte, échale un vistazo a nuestra guía de Oporto en 3 días o a la ruta por Bruselas. Malta, Oporto y Bruselas comparten lo mejor de las escapadas europeas: vuelo corto, tamaño manejable y la sensación de haber viajado de verdad aunque solo tengas un puente.




